Blog Actinver

Tipo de Cambio y Coyuntura Económica

Posted by Actinver on 26 de abril de 2018 10:12:24 CDT

Captura de pantalla 2018-04-26 a las 10.01.00 a.m.

Por Enrique Covarrubias |Estrategia

Ramón de la Rosa |Economía

iStock-871070312

 

 

En lo que va de 2018 el peso se ha fortalecido frente al dólar cerca de 11.0% mientras que el dólar ha perdido valor en la misma proporción frente monedas de países desarrollados. Lo anterior encuentra su explicación en una serie de eventos que han favorecido a la moneda mexicana y que han generado incertidumbre en torno a la moneda de los EEUU. En esta nota se presenta una descripción de éstos eventos así como los factores de riesgo que podrían afectar el comportamiento de estas monedas en los próximos meses.

Hacia adelante existen riesgos coyunturales para el Dólar y para el Peso, los cuales han incrementado la incertidumbre de la dirección que podría tomar el tipo de cambio de aquí a las elecciones. En el caso de México, conforme se acerque el día de la elección, podría incrementar la percepción de riesgo de los inversionistas lo que generaría volatilidad en el mercado cambiario. Lo anterior, podría agravarse en caso de que el cierre de las negociaciones del TLCAN sufriera algún retraso. La fecha límite para alcanzar un acuerdo durante 2018 es mayo, ya que de lo contrario el calendario político de México y EEUU llevarían el cierre de las negociaciones hasta 2019. Sin embargo, dicha volatilidad reduciría si el cierre de las negociaciones se anunciara antes de las elecciones. Actualmente, el pronóstico de tipo de cambio al cierre de
2018 se encuentra en 18.69 pesos por dólar si bien a un mes de las elecciones (junio) el dólar podría alcanzar niveles cercanos a 19.60 pesos por
dólar (Figura 1).

figura 1

 

A continuación se abordan con mayor detalle los factores de corto y mediano plazo que enfrenta la moneda mexicana.

Factores de Riesgo en el Corto Plazo

 

TLCAN

 


Como se mencionó, el peso enfrenta dos factores de riesgo en el corto plazo. El primero de ellos es el posible retraso del cierre de negociaciones del TLCAN. De no alcanzarse acuerdos finales para esta fecha, el calendario político en EEUU y México forzaría a que el proceso de actualización se alargue hasta 2019 (Figura 2). Para que la renovación del TLCAN sea efectiva, el Congreso de los EEUU requiere de 90 días de análisis para validar el acuerdo final. Esto implicaría que hasta finales de agosto podría estar listo el TLCAN 2.0. Sin embargo, en México, el nuevo Congreso, electo en las elecciones del 1 de julio, entraría en funciones a partir del 1 de septiembre de 2018. Si la conformación de éste impide que se alcance un consenso para validar los acuerdos, las negociaciones se verían aplazadas hasta después de la entrada del nuevo Presidente (1 de diciembre). Suponiendo que el nuevo Presidente empuje los acuerdos tal como están, en los EEUU el Congreso estaría de salida ya que el Congreso electo en noviembre entraría en funciones en enero de 2019. Esto dificultaría la aprobación del tratado en lo
que queda de 2018.

figura 2

Elecciones en México

El segundo factor de riesgo es la incertidumbre por el proceso electoral. En la Figura 3 se muestra el comportamiento que ha tenido el indicado de Riesgo País (EMBI), definido como la diferencia entre las tasas de bonos gubernamentales a cinco años entre México y EEEUU, en las elecciones presidenciales de 2006 y 2012. Por lo general, el índice de riesgo país se incrementa un mes y medio antes del día de la elección, lo cual se ve reflejado en una depreciación del tipo de cambio (Figura 4). Este comportamiento concuerda con el inicio de los debates presidenciales. Cabe señalar que este año se llevarán a cabo los días 22 de abril, 20 de mayo y 12 de junio. Por lo anterior, no es posible descartar que la incertidumbre electoral pueda tener un efecto en el tipo de cambio.

figura 3

figura 4

Estabilidad Macroeconómica en Estados Unidos


Un factor adicional que puede impactar el tipo de cambio Peso-Dólar es el mayor endeudamiento al que se enfrentará el gobierno de los EEUU como consecuencia del recorte de impuestos que realizó en la más reciente reforma fiscal. En general, una moneda pierde valor cuando el endeudamiento del país comienza a aumentar. En el caso de EEUU en 2017 el déficit fiscal se ubicó en 665 mmd (3.4% del PIB). Para 2018 el déficit se ubicaría en 750 mmd (3.8% del PIB), en 2019 en 965 mmd (4.7% del PIB), y en 2020 en 1,025 mmd (4.9% del PIB) (Figura 5).

figura 5
Si bien aún no es claro el efecto neto de la reforma fiscal sobre el crecimiento de la economía, una posible consecuencia sería un mayor crecimiento del consumo privado en el corto plazo. Lo anterior, aunado a mayores presiones salariales por la fortaleza en el mercado laboral, generaría una expectativa de mayor inflación y una aceleración en el apretamiento de la política monetaria. El incremento en tasas por parte de la Reserva Federal podría tener un mayor impacto sobre el déficit fiscal de EEUUU al incrementar el costo de colocar nueva deuda.

Otro factor de riesgo que se adiciona es el que la administración de Donald Trump imponga mayores restricciones al comercio internacional. Recientemente el Gobierno ha implementado algunos aranceles al acero, aluminio y a la importación de productos Chinos. Las restricciones al comercio internacional podrían desencadenar una aceleración en la inflación de los Estados Unidos ya que las empresas importadoras transferirían el costo de mayores tarifas a los a los consumidores. De lo anterior existe evidencia empírica y estadística. Debido a que Estados
Unidos es un importador importante de productos chinos, tanto finales como intermedios, Estados Unidos tiende a “importar inflación” de China. En efecto, cuando se compara el crecimiento anual del índice de precios de importación desde China con la inflación subyacente de Estados Unidos, se observa que un incremento en los precios de importación se ve reflejado en un incremento en la inflación subyacente después de unos meses. Dicha relación estadísticamente significativa, ya que la variación anual en los precios de importación causa en el sentido de Granger a la inflación subyacente (Figura 6).

figura 6Factores de Riesgo en el Mediano Plazo

 


Política Monetaria más restrictiva a nivel mundial


Los últimos meses han marcado el inicio de un ciclo de normalización de política monetaria después de casi una década de inyecciones de liquidez por parte de Bancos Centrales. En el caso de Estados Unidos, cabe recordar que la crisis financiera de 2007 llevó a la Reserva Federal a disminuir su tasa de referencia en diez ocasiones. En septiembre de 2007 la tasa disminuyó 75 puntos base (con respecto al nivel de 5.25% alcanzada desde junio de 2006) y continuó relajando condiciones monetarias hasta tocar el rango de 0.0-0.25 por ciento en diciembre de 2008. Más aún la Reserva Federal implementó una serie de estrategias para proveer de liquidez al mercado a través de compra de bonos gubernamentales. La implementación de estas estrategias hizo que los activos bajo administración de la Fed pasaran de USD 1 billón a más de USD 4.5 billones de 2009 a 2015 (Figura 7).

figura 7Los estímulos monetarios de la Reserva Federal fueron replicados por los Bancos Centrales de Europa, Japón e Inglaterra. Si bien estos Bancos aún no han sido tan agresivos como la Reserva Federal con el retiro de estímulos, en el mediano podrían serlo ya que existen presiones inflacionarias. Recientemente el Fondo Monetario Internacional (FMI) actualizó sus pronósticos económicos a nivel mundial para 2018 y 2019. En general, el fondo anticipa un crecimiento más fuerte de lo esperado para las economías avanzadas. Por ejemplo, el pronóstico de crecimiento para EEUUU pasó de 2.7 a 2.9%, para Europa de 1.9 a 2.3% y para Reino Unido de 1.5 a 1.6% (Figura 8). La aceleración en la tasa de  recimiento de estas economías ha incrementado la demanda de materias primas, lo que se ha visto reflejado en un aumento en el precio de estos productos y en los niveles de inflación de estas economías.

figura 8

En particular, en la Zona Euro el crecimiento económico está siendo acompañado por una disminución en la tasa de desempleo y un aumento en la tasa de inflación (Figura 9). De continuar esta tendencia, el Banco Central Europeo podría comenzar a disminuir el programa de provisión de liquidez tan pronto como Septiembre de 2018. Bajo este escenario, existirían más presiones para que el dólar continuara depreciándose frente al resto de las monedas.

figura 9

Pronósticos a inicios del año y Dinámica Reciente del Peso

Antes de abordar los temas coyunturales que han influenciado el comportamiento del dólar y el peso en meses recientes, es de utilidad recordar cual era el panorama macroeconómico a durante 2017 e inicios de   2018.

En 2017, a la llegada de Trump a la Presidencia de los EEUU, el dólar mostró una apreciación generalizada frente al resto de las monedas ya que se consideraba que el nuevo Presidente implementaría una serie de reformas que favorecerían el gasto en infraestructura, el empleo y el crecimiento económico de su país. En particular, a principios de 2017 el dólar llegó a cotizar a niveles cercanos de 22 pesos dada la incertidumbre que generaban para la economía de nuestro país las declaraciones de Donald Trump acerca de terminar el TLCAN, realizar una deportación masiva de migrantes mexicanos y detener el envío de remesas a nuestro país (Figura 10).

figura 10

Con el paso del tiempo, el enfrentamiento de Trump con el Congreso derivó en el rechazo de las reformas que el Presidente presentaba. Además, la postura agresiva que tomó Trump respecto a temas migratorios, bélicos y comerciales preocupó a los inversionistas. Además, el retiro de los EEUU del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP), integrado por países como México, Canadá, Japón, Chile y Nueva Zelanda, y la amenaza de retiro de la Organización Mundial del Comercio, generaron preocupaciones sobre el desencadenamiento de una posible guerra comercial y un freno a la actividad económica mundial. Lo anterior se vio reflejado en la pérdida de valor del dólar de forma consistente durante 2017. Además, la pérdida de confianza en el dólar también se ha visto reflejada en una disminución en la tenencia de dólares por parte de los Bancos Centrales. En la Figura 11 se muestra que a inicios de 2015 el Dólar representaba el 66% de los activos que los Institutos Centrales mantienen como Reservas Internacionales y que cayó a 62.5% a finales de 2017. De esta forma, la menor demanda por dólares se vio reflejada en una caída en el precio de la moneda americana.

figura 11

A inicios de 2018, los riesgos por la implementación de una reforma fiscal expansiva en los EEUU, la cual se enfoca en una disminución en la tasa de impuesto sin una reducción de la misma magnitud en el gasto y mayor endeudamiento, generaron aun una mayor preocupación por el futuro de la economía norteamericana. Además, existía una preocupación de que el TLCAN terminara en cualquier momento. Fue en la tercera ronda (23 – 27 de septiembre) cuando EEUU llevó a las mesas de negociación una serie de propuestas agresivas que ni México ni Canadá estaban dispuestos a aceptar. Estas fueron: i) reducir el déficit comercial con México y Canadá, ii) terminar el TLCAN cada 5 años (sunset), iii) establecer impuestos estacionales a productos agrícolas, iv) eliminar el Capítulo de Resolución de Conflictos y v) modificar las reglas de origen del sector automotriz. Así, a inicios de 2018 existía la expectativa de que el fin del TLCAN se podía anunciar de un momento a otro. No fue sino hasta después de la sexta ronda (21-29 de enero) que la perspectiva comenzó a modificarse.

En particular los pronósticos que se generaron a inicios del año ya hacían mención de que había una disminución en el riesgo de que Trump saliera del el TLCAN durante la primera mitad del año. En ese momento no había indicios de que la negociación podría concluir en la primera mitad del año. Es por esto que los pronósticos del tipo de cambio mostraban escenarios con y sin TLCAN bajo el supuesto de que la negociación del TLCAN continuaría más allá del 1 de julio de este año. En particular, el escenario más optimista consideraba que el TLCAN se negociaría exitosamente en la segunda parte de 2018 y la victoria de un candidato que diera continuidad en el modelo económico. El pronóstico de ese escenario ubicaba al tipo de cambio en niveles de 18.00 pesos por dólar para el cierre de 2018 (Figura 12). No fue sino hasta marzo de este año que tanto los líderes negociadores del tratado como el Presidente Trump declararon que el TLCAN podría terminar de negociarse a finales de abril o principios de mayo. Es decir, el escenario positivo que se contempla para la segunda mitad del año se trasladó a la primera parte.

figura 12De esta forma, en lo que va de 2018 el dólar ha retrocedido 17.7%, 14.9%, 8.5% y 6.5% frente al Euro (EUR), la Libra (GBP), el Yen (JPY) y el Dólar Canadiense (CAD), respectivamente. En este contexto el peso se apreció cerca de 11.0% frente al dólar estadounidense y 5.2% frente al dólar canadiense. Sin embargo, el peso se ha depreciado 4.8% frente al Euro y 2.2% frente a la Libra (Figura 13). Lo anterior indica que de no existir el factor idiosincrático de la negociación exitosa del TLCAN antes de las elecciones en México, el peso podría haber mostrado una depreciación similar frente a las monedas sus socios comerciales.

figura 13ok

Límite de Responsabilidades
Guía para recomendaciones sobre inversión en emisoras bajo cobertura que formen parte, o fuera, del Índice de Precios y Cotizaciones (S&P/BMV IPC).
Nuestras recomendaciones se fijan con base en un rendimiento estimado, mas no asegurado, por tanto los lectores deben ser conscientes de que una serie de elementos cualitativos también se han tenido en cuenta a fin de determinar la decisión final de cada analista sobre la recomendación. Éstos incluyen el perfil de riesgo específico, la posición financiera, acciones corporativas pendientes y el grado de certeza de las proyecciones financieras, entre otros.

Topics: empresas, acciones, economía, análisis, dólar, TLCAN

  • Analyst Answer
  • My Favorites