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¿Cómo medir el riesgo de una inversión?

Carlos Carrasco

Publicado por Carlos Carrasco el 20 de agosto de 2018 12:43:37 CDT

 

Al momento de invertir, toda persona tiene una expectativa acerca del rendimiento que dicho activo podría otorgar, razón por la cual lo compra, sin embargo, en ocasiones los inversionistas dejan de lado el riesgo asociado al activo que acaban de adquirir, elemento que podría influir negativamente en el comportamiento esperado. Es por ello que toda persona debe tomar en cuenta la relación riesgo-rendimiento antes de implementar cualquier estrategia de inversión.

Riesgo de inversión

Tradicionalmente se han utilizado medidas de volatilidad para explicar el riesgo de un activo, es decir, qué tanta variación tienen los rendimientos de los activos durante un periodo de tiempo. Esta métrica no es la más adecuada, ya que, la volatilidad genera tanto rendimientos negativos como positivos, siendo los segundos deseados por los inversionistas. Lo que en verdad preocupa a cualquier inversionista son aquellos escenarios negativos en los que se presentan pérdidas de mercado extremas.

Valor en Riesgo (VaR)

Para medir este tipo de riesgos es mejor utilizar una medida que capture la pérdida que podría enfrentar una inversión durante un periodo de tiempo en caso de presentarse un escenario negativo. A pesar de que existe una gran variedad de métricas para lograr esto, consideramos que el Valor en Riesgo (VaR) es una métrica adecuada por las siguientes razones:

Primero, porque permite al inversionista tener una comprensión de las posibles pérdidas que enfrentaría su portafolio.

Segundo, porque resulta ser una medida superior de riesgo comparada con medidas de riesgo tradicionales, en el sentido de que tiene mayor poder predictivo de los rendimientos.

Tercero, porque permite a los inversionistas estar preparados ante movimientos abruptos en los mercados financieros, para lo cual debe diseñar estrategias que limiten las pérdidas. Cabe recordar que las correcciones suelen presentarse en un periodo de tiempo corto, lo que limita la capacidad de acción de los inversionistas.

Cuarto, porque el VaR elimina el riesgo de suponer que los eventos negativos suelen suceder más seguido de lo que algunos métodos estadísticos podrían sugerir. A diferencia del VaR, medidas tradicionales como varianza suponen que eventos negativos suceden de acuerdo a un comportamiento específico que no necesariamente refleja el riesgo inherente en los mercados.

En conclusión, las medidas habituales de riesgo que sólo incluyan la varianza de los rendimientos no son suficientes para exponer las pérdidas que los inversionistas podrían enfrentar durante periodos de significativo estrés financiero. Medidas como la desviación estándar dan aproximaciones incorrectas de movimientos extremos en mercados financieros. Es por ello que el Valor en Riesgo, a pesar de ser una de las medidas más sencillas, sigue siendo una métrica que ayuda al inversionista a ser consciente del riesgo de sus inversiones, permitiéndole tomar mejores decisiones.

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